Revelación

Quería algo y decidí que no podía esperar a que llegara. Las cosas no funcionan así aunque nos digan lo contrario. Entonces, de apoco, con pequeños pasos, empecé a buscar. Fracasé, pero tenía el impulso y las ganas de seguir queriendo. Logré cosas nuevas, quise mas, me llamaron la atención otras cosas en el camino que no hubiera descubierto si no me hubiera movido en un principio. Hice amistades y quizás algún enemigo. Perdí, lloré, me lastimé, me lastimaron, salí golpeado y coleccioné nuevas cicatrices mentales. Al final, caí rendido. Solo. Porque cuando uno busca algo de importancia para uno los amigos y la familia son soporte, pero no pueden acompañarlo. Hay caminos que se recorren en soledad. Y sin querer cuando volví a tocar fondo, cansado, levanté la vista y encontré lo que buscaba.

Ahora me doy cuenta de que a mi ritmo, rápido por momentos y lento a veces, pero mi ritmo al fin; siempre fui para adelante…  nunca había descansado. Logré lo que quería sin darme cuenta. Y eso no me hace disfrutarlo menos. Ahora, cuando miro atrás y reevalúo me doy cuenta de que muchos de los fracasos no fueron asi. Me doy cuenta de que afronté muchas situaciones de las que no me creía capaz, en el impulso de llegar mas lejos uno salta mas largo sin darse cuenta. Me doy cuenta que mas de una vez quise, intenté y pude. Superé miedos.

Perdí tanto para encontrarlo todo, y en el camino, crecí.

Y no me había dado cuenta hasta ahora.

Dedicado a Noe, vos sos lo que había estado buscando.

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