La mentira del País Mas Feliz del Mundo

Cuando salio la noticia me cayó mal. Pero peor fue cuando me enteré de que la presidenta lo usó en una reunión con China. Ahi es donde uno ve que mal informados estan los políticos y cuanto se creen las propias mentiras. Yo, si fuera político, me enojaría con quien sea si me presentaran esa carta sobre la mesa.

El índice de felicidad tan promocionado es realizado por el sitio HPI (Happy Planet Index / Índice de Felicidad del Planeta) creado por una fundación (NEF – New Economics Foundation / Fundación de Nueva Economía) que se rige bajo el slogan “Economía como si la gente y el planeta importaran” lo cual suena bastante ambiguo.

El índice se basa en tres datos estadísitcos. Si, solo tres. Y si me preguntan a mi, ninguno de los tres define mi felicidad en lo absoluto:

  1. Expectativa de vida: promedio sobre toda la población. Cuánto es el promedio de vida de un individuo. Lo cual científica, empírica y lo-que-quiera-mente no habla sobre la felicidad en lo absoluto. Puedo vivir 90 años sintiéndome miserable o 20 siendo super feliz y todos los intermedios.
  2. Percepción de bienestar: la empresa de encuestas Gallup le preguntó a un puñado de personas cómo se siente. No pude encontar por ningún lado a qué grupos (la muestra) se le hizo la encuesta ni de cuántas personas constaba la misma. También se sacaron números de otros reportes, los cuales se nombran pero no se especifican cifras de ningún tipo. Es decir, credibilidad cero.
  3. La huella ecológica: esta es otra mentira. Es un sistema de medición de impacto a la naturaleza. Impacto… hablando mal y pronto: cuánto se jode al ambiente. No es una estadística buena, es simplemente un indicador de quién es el menos peor. Por otro lado estos estudios miden cosas como la huella de carbono que no es mas que una medición inexacta del consumo de recursos y con la cual las empresas pueden comprar bonos a otras empresas que contaminan menos para poder contaminar mas ellos y asi incrementar ganancias a costa del ambiente de una manera legal. Ni hablar que lo que define el daño y el valor de los bonos se basa en mediciones de impacto realizados por empresas que miden solo lo que se puede ver, medir de manera fácil.

Sinceramente, a quién se le ocurre medir su felicidad por estos tres valores aislados. En dónde estan las estadísticas de acceso a alimentación sana, a agua potable, a educación viable, a aire limpio pero sobre todo a un entorno de igualdad, sin violaciones a derechos básicos, sin stress, sin presión social. Claro, no hay y si los hubiera nadie estaría hablando de estas pavadas de pais mas feliz del mundo. Si este es el mas feliz, pobres los otros.

 

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