Ensayo sobre la violencia

Una crítica destructiva, un aborto, un golpe a un chiquito que no obedece, un insulto, un comentario sarcástico, limitar a una persona. Todos son síntomas y acciones de violencia. De hecho el concepto es mal entendido hasta por la clase política y las leyes en donde no se ofrecen soluciones sino prohibición y castigo (más violencia) eso explica en gran parte por qué, a pesar de las acciones tomadas durante todos estos años, el problema de la violencia va en aumento. Además es algo que se transforma.

Tomemos el caso de un niño. Supongamos que siempre quiere agarrar un objeto peligroso. Una de las “soluciones” sería pegarle en la mano con una regla después de que al explicarte el por qué no puede tocarlo no hace caso. Y así ocurre una y otra vez hasta que el niño deja de intentarlo. “Ahhh se solucionó el problema”. ¿Se solucionó el problema? En realidad lo que ocurre es que se creó un reflejo en donde el niño (y su cerebro) relacionan el intentar alcanzar el objeto con un golpe. En realidad no se solucionó el problema, con el tiempo el niño (si asi lo considera) siente que el beneficio es menor o el castigo ofrece más daño y deja de hacerlo. Pero en realidad el problema se transformó ya que ahora no intentará alcanzar el objeto pero tendrá inseguridades nuevas ya que no sabe el por qué, las razones. Explicar una vez no basta muchas veces. Además hay otras preguntas que hacer como ¿Por qué el objeto peligroso esta a la mano de un niño? muchas veces el problema viene de atrás, en este caso de los adultos.

Esas inseguridades afectarán otros aspectos de la vida, ramificaciones difíciles de ver y que pocas personas conectan con aquel incidente. Y hay mas.

En años recientes los neurólogos aumentaron su capacidad de entender el cerebro, pero es un proceso extraño porque realmente no saben bien como funciona, pero como todo lo complicado comienza por la intuición hicieron un estudio básico. No se sabe el funcionamiento pero saben qué regiones del cerebro se activan ante ciertos estímulos. ¿Qué encontraron? que si por ejemplo te conectan a una máquina y yo te golpe primero y te insulto de manera despectiva después (o al reves) las áreas del cerebro que se encienden son EXACTAMENTE LAS MISMAS. ¿Qué quiere decir esto? que la violencia es, a nivel cerebral, lo mismo si viene en forma de insulto o de golpe. Es lo mismo. Y generará inseguridades y otros problemas mayores.

No es solo la inseguridad, esa falta de soluciones o mejor dicho problemas disfrazados de solución que da la violencia generan en el cerebro cambios importantes. Uno de ellos es que las personas a las que se les enseña con violentas repeticiones (insultos, golpes, castigos) pierden cierta capacidad para resolver problemas y tienden a copiar esos comportamientos. Como el ejemplo del niño que quiere tocar algo peligroso, al no alentarse la parte de causas efectos, razones, el aprende el reflejo y desaprende a razonar el por qué. Es simple no, aprendió la violencia y no las causas… es como un músculo, si razona menos tenderá a razonar menos y si aprendió violencia tendrá mejores reflejos para la violencia. Y tener en cuenta esa palabra “reflejo” ya que uno tiende a exteriorizar lo que uno aprende. Si uno es criado en un ambiente de violencia tenderá a ser violento. Si uno crece en un ambiente en donde las causas, las consecuencias y las razones se analizan entonces tendremos una persona más capaz de medir estas cosa y actual de manera diferente según un análisis.

Esto, aclaremos, no es determinante, pero si muy importante en el sentido de que no todas las personas que nacen en ambientes violentos serán violentas, pero una combinación de todos los factores nos definirá como persona. El ejemplo del niño es bueno para entender un caso aislado pero si a eso niño, fuera de ese episodio, se lo cría enseñándole y castigándole menos es muy probable que supere la limitación impuesta por el castigo.

Vamos a lo práctico y cotidiano. Aproveche el tiempo y este atento/a a lo que hace. Mire desde que se levanta cómo reacciona con las personas con las que interactua. Vea también cómo lo hace con los objetos ya que muchas veces es una combinación. Mucha gente por ejemplo es muy pasiva hasta que se sube al auto y maneja y convierte el vehículo en un medio de violencia.

Hay que tener en cuenta que las burlas, el lenguaje cotidiano, es parte de nuestra cultura, y cultura no siempre significa algo bueno. Tomar mate o comer gallo pinto son cosas culturales buenas por ejemplo. Pero ser burlista o tener fama de “juega de vivo” o de “viveza criolla” no es un aspecto cultural positivo.

La gente parece, en el círculo de la violencia, perpetuar comportamientos violentos como si fuera una solución y repiten la violencia día a día esperando un comportamiento diferente. Como los locos. Entonces si un niño no se quiere acostar temprano o si un adulto deja el auto atravesado en medio de dos espacios de estacionamiento es muy probable que ese acto de rebeldía o agresión signifique lo mismo: un llamado de atención a problemas que van más allá del simple hecho de hacer algo mal.

Hay que conectar los puntos y ver de dónde sacar la paciencia para entender estos problemas. No podemos seguir gastando tiempo y alimentar una rutina de violencia ya que lo único que estamos haciendo es pasar los problemas a otros aspectos de la vida. Es como esconder el polvo abajo de la alfombra, pareciera que como es más fácil ocultar y no ver tomamos eso como una solución práctica cuando en realidad no la es.

Buscar soluciones, entender es el tema. Si algo parece no tener lógica es porque no entendemos el problema lo suficientemente bien. Y para eso hay que tener valor también. Muchas veces no queremos enfrentarnos a esto porque requiere analizarnos a nosotros mismos, ver en qué estamos fallando. El ejemplo del niño es bueno porque además de mostrar que no se soluciona nada muchas veces castigamos acciones que nosotros mismos generamos. Y no se trata de buscar culpables… hay que salir de ese modelo de culpables y castigos y caer en algo mas bien de solucionar. Nada se soluciona con leyes o prohibiciones. Una persona con hambre pone a la ley en un lugar muy lejano a las prioridades principales. Son las necesidades insatisfechas las que generan comportamientos aberrantes, desde un berrinche hasta un asesinato y toda la gama de violencia que usted se pueda imaginar.

Entonces si no sabe cómo solucionarlo, piense, evite el roce. Dejemos de hacer comentarios que castigan, de criticar sin sentido, de opinar sin fundamentos, enseñemos más. Usemos menos reglas, salgamos de estructuras convencionales. Porque lo que no se arregle, como un cáncer, crece para convertirse en algo peor. Es la eterna lucha entre hacer lo que nos conviene o hacer las cosas bien. Eso es amor real.

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