Recursos, reducción antinatural de la población, conspiraciones y video juegos

Dicen los teóricos en conspiraciones que los gobiernos traman reducir y mantener la población ya que somos muchos y los recursos no alcanzan. Bueno, es una gran mentira y además es un caso de estupidez e ignorancia. Primero, los gobiernos solo saben de economía y económicamente es mejor que haya más personas. Mas mano de obra, mas pobres, más gente, mas ventas, mas economía. Segundo, si hay recursos para todos, pero están mal administrados. Tan mal administrados están que ni reduciendo la población a la mitad se solucionaría el problema ya que lo que hace falta es administrar bien los recursos y no eliminar a la gente que los consume.

Por cierto, vieron los juegos de rol o juegos como Minecraft donde uno tiene que conseguir recursos para hacer cosas y siempre faltan. Bueno, así hemos vivido la mayor cantidad de tiempo pero desde la revolución industrial hemos tenido cantidades de energía (gracias al petróleo) en abundancia y eso nos ha confundido en el afán de construir más sin tener en cuenta las necesidades. Al igual que en los juegos, caímos en el capricho de construir cosas que no necesitamos. Y para avanzar más rápido necesitamos más gente. Es por eso que durante y justo a partir de la revolución industrial los gobiernos alentaron que la población aumente, con beneficios, dando tierras y haciendo cosas que hoy ya no se pueden. En Costa Rica ocurrió lo mismo con el tema de las abras y otras maniobras para promover que la gente se expanda. Se necesita mucha gente para mantener un país y más para mantener imperios. No es casualidad que los imperios más grandes de la historia sean zonas, países o regiones altamente poblados. Pero eso es parte de la distorsión de la competencia y esa idea de que el ser humano es naturalmente competitivo. El ser humano es naturalmente creativo. Y siguiendo la pauta de que todo en exceso es dañino podríamos decir que la competitividad es el rango malo de la creatividad. Cuando hay escasez o se necesita justificar caprichos es cuando empiezan las carreras, el aburrimiento, la pobreza y todo tipo de problemas que desembocan inevitablemente en conflictos mortales.

Entonces para evitar todo esto tenemos que aprender, con ciencia, con historia y sobre todo preguntarnos más ¿qué necesitamos? en vez de ¿qué queremos? la eterna lucha de hacer lo que esta bien contra hacer lo que nos conviene.

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