Lennon, Ozzy, Concesiones, hippies y otros cuentos

“Viviendo mi vida en la manera que elijo y tu dices que debería disculparme. ¿Es envidia lo que esta en tus ojos, reflejando celos?

Dime la verdad y yo me confesaré a mi culpa. Si intentaras comprender. ¿Es sangre lo que está en tus manos por tu llamada democracia?”

Ozzy Osbourne tiene muy buenas letras pero para muchos será recordado como el tipo que le mordió la cabeza a una paloma… o a un murciélago… o a los dos. Mucha gente ahora también lo conoce por “Dreamer” sin conocer que atrás de ese tema está la inspiración de John Lennon.

Eso me llevó a pensar que entre “Dreamer” e “Imagine” hay años de diferencias. Quizás la mas grande es que cuando se compuso Imagine la gente no solo se decía soñadora sino que también trabajaban para que el sueño se haga realidad. Hoy día parece que soñar es para gente emocionalmente inestable o para gente que quiere lucrar con “Secretos”… razón por la cuál muchas obras de Auto Ayuda se basan principalmente en cosas monetarias o materialistas: “cómo ser exitoso/a” o “consiga lo que quiere, ya”.

¿Será que el sueño esta muerto?

Volviendo a Lennon. Quizás por esa misma percepción, alentada por la corriente materialista de nuestra era, es que las personas cuando escuchan sobre los 70s tienen la imagen de un hippie sucio, pasado en estimulantes, medio horny y haciendo el símbolo de la paz para las cámaras… en Woodstock… y para otros, en esa instantánea mental súper cliché (sin Instagram) también les aparece Charles Manson amasijando gente, la guerra de Vietnam, una flor y el viaje a la Luna (¡que combo!). Pero se olvidan que además de Lennon grandes genios salieron para hacer una diferencia porque simplemente en esa época se vivía el cambio. Se hablaba de los cómos, de los por qués. Quizás hoy día con la información actual  muchas ideas no sean de lo mejor, pero en ese momento en el tiempo, era lo que había… y creían en convertirlo en cambio. Eso generalmente queda fuera de la percepción de los setentas. No eran solo los hippies, había gente que sin ponerse una bandera u moda de verdad quería, creía y buscaba el cambio más allá de los problemas de la época. Todavía se pensaba a largo plazo.

Otro ejemplo: Stephen King, también más conocido por el morbo de la sangre que por las reflexiones interesantes (gracias al mismo mecanismo), pone en su libro Corazones en la Atlántida una vista diferente sobre esas épocas y menciona como en medio de la lucha contra el comunismo se uso la guerra de Vietnam para seleccionar personas (y mandarlos al muere como soldados) por su promedio en lo académico y sus ideologías a manera de “filtrar” a los considerados vagos o a la gente que no se ajustaba a la realidad del momento. Realidad que en gran parte creó el mismo sistema que genera las guerras creando y engordando con el comunismo los fantasmas del miedo. Mentiras y amenazas muy convenientes para tomar decisiones de interés propio. ¿Les suena conocido? Claro, siempre a costa de vidas y otros recursos no renovables (“juegan con cosas que no tienen repuestos”), pero nunca en la búsqueda de soluciones reales, que si existieron y existen. Es como ahora cuando dicen “Es la única manera” o “Es la única solución” ¿Lo es? Porque la verdad es que si se llega al punto en donde en realidad es la única manera entonces hicimos no una, sino muchísimas cosas mal.

Entonces ¿cuál es el resultado de todo ese merengue, cambalache y descontrolado pedazo de la historia medio olvidada y mal entendida? Bueno, si le agregamos el individualismo resultante tenemos lo que tenemos hoy: millones de personas que saben mucho y entienden poco. De nuevo: saben mucho y entienden poco. Es como la diferencia entre aprender y asimilar. Aprender es cuando entendés que 1+1 = 2. Asimilar es cuando comprendés lo que significa más allá de una simple operación matemática y lo relacionas con tener pareja, ayudar o también acumular problemas sin resolver. Es la gran diferencia entre estudiar algo por conveniencia y hacerlo por gusto, entre buscar una solución que me haga grande o buscar un cambio que haga grandes a todos. Entre poner una autopista reventada en concesión a intereses o usar los recursos que tenemos de manera inteligente… sin decir que la primer “solución” es la única. Soluciones reales, como se debería hacer con la ecología real. Sin fantasmas, sin doble moral, pensando en el futuro, algo mejor, para todos. Sin dejar a nadie afuera. “Eso es imposible” Si, es imposible para uno, porque una solución de uno o unos pocos no alcanza para todos… pero si todos pensaran en grande la cosa sería diferente y no quedaría nadie afuera. Vivimos en un mundo de escasez artificial en donde las soluciones parecen grandes pero son anémicas y deficientes.

Tendríamos que rescatar de los 70s y de todas esas épocas y corrientes antiguas (también cortadas, distorsionadas y re empaquetadas para la venta por intereses poco constructivos) esa visión que nos lleve, asimilando mas allá del saber, cómo poner de vuelta en sintonía la vida con los sueños. Salir de esa mentalidad de las utopías y empezar a darle forma a los sueños con conocimientos bien plantados. Para que se vuelvan soluciones reales. De esa manera tendríamos más de una opción y creceríamos de verdad en vez de disfrazar el próximo hueco como “la única solución posible”.

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