Miedo

La esclavitud se abolió, no hay dictaduras, pero sigue habiendo miedo al látigo. Mucha gente esta conforme (y a veces pareciera que feliz) con el tema de que miles pasen hambre pero que nosotros (y nuestros hijos) como estamos del lado de la pared de los que todavía comemos, nos merecemos algo mejor y que los otros “se lo buscaron” o “no saben jugar el juego”. Las reglas son iguales para todos, siempre lo han sido. Pero vivimos bajo otra reglas que poca gente quiere escuchar. Es fácil cambiar de manual a la hora de discutir y salir ganando. Pero a la hora de ver el estado completo de las cosas, la visión se vuelve amarga. Todo se mide por el eslabón más débil, aunque estemos en la punta y pensemos que nuestro eslabón, por alguna cuestión divina, puede resistir mas.

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