10 años en Costa Rica

Estaba por escribir una de mis críticas en el estado de Facebook cuando me di cuenta que mas o menos hoy cumplo 10 años de vivir en Costa Rica.

Gente y Cosas

En diez años me pasó de todo. Como en toda vida buenos y malos momentos. Si, hubiera hecho alguna cosas diferente, pero no me arrepiento de nada. De lo malo se aprende y se critica y de lo bueno se aprende también y se disfruta.

Para los que me conocen poco llegué a Costa Rica por una mujer que ahora es mi ex, adopté a la parejita que ahora son mis hijos y me tiré mas a la programación y el diseño (que pasaron de ser hobbies a ser trabajo) desde el soporte técnico. Pasé momentos muy duros. Aprendí muchísimo sobre mi y crecí bastante. Acá deje y retomé la música e hice excelentes nuevos amigos, conocí a muchos garcas también y a muchas personas interesantes, la última, mi novia Noelia. Claro, el cambio no fue fácil, la distancia es algo complicado aun para alguien como yo.

A veces me preguntan ” ¿No extraña allá, su gente?” ¡claro que si! si pudiera iría mas seguido, pero vivimos en un mundo donde un viaje Costa Rica  Argentina (ida y vuelta) es igual de caro que ir a Europa. Y si, se extraña, por momentos. Aunque me di cuenta que por mis creencias yo puedo vivir en cualquier lado en donde me sienta cómodo. Esa frase, mi patria es el mundo, es cierto… ademas de que no creo en países ni política. Cuando uno deja un país, por mas que quiera o no uno deja una parte ahí, siempre hay momentos de “que hubiera pasado si…”. Uno siempre se pregunta. Ojalá hubiera podido estar en momentos importantes de mi familia y amigos. Eso me hubiera gustado. Uno siempre dice querer estar para alguna fiesta, algo entretenido… pero la verdad es que uno preferiría estar ahí sobre todo en los momentos de mas alegría … o los más difíciles.

Otra cosa que aprendí, en parte amargamente es a convivir con uno mismo en soledad. Esto no es algo que haya hablado mucho y cuando lo hice fue con gente de confianza. Yo me consideraba alguien anti social, de hecho lo sigo siendo en parte por ese mecanismo de defenza que todos tenemos en mayor o menor medida. Pero a medida que pasan los años y uno aprende cosas y también se vuelve mas dependiente de afecto uno necesita de estar con alguien, pareja, amigos. Como dije siempre fui bastante solitario pero es fácil estar en soledad cuando uno vive en un ambiente de familia, estudio. No quiero que mal interpreten, siempre he tenido excelentes amigos acá y allá pero hay momentos en donde uno esta solo, si me entienden. Hay veces en que uno esta solo con uno mismo y fuera de toda esta reflexión creo que es necesario para todo ser humano pasar por estas etapas. Creo que la persona que no la pasa nunca va a poder tener un sentido real de compania. Con esto no quiero fomentar extremos pero a veces pienso que hasta algunas culturas tenían esas tradiciones, como de perderse en el monte hasta que vuelva hombre … obviamente un ritual pero se aprende, al igual que todo, cuando escasea se aprende a aprovecharlo. Eso aprendí en Costa Rica.

Las personas son iguales en todos lados del mundo, lo que cambia es el entorno.

Dos lugares en el mundo

No puedo dejar de mencionar cosas importantes que aprendí que tienen que ver con la cultura. Siempre comparo y siempre compararé Argentina con Costa Rica. Muchas personas no estarán de acuerdo pero para mi hay muchas cosas parecidas. Yo siempre digo que aca se come gallo pinto y allá se toma mate y quitando razgos heredados somos latino americanos, hay muchas cosas en común… no todas buenas lamentablemente. A pesar de seguir creyendo que tenemos un potencial increíble vivimos en una nube de pedos. Nos preocupamos mas por las apariencias y el qué dirán y cosas que no tienen sentido cuando podemos hacer lo que sea por salir adelante.

Hay una doble moral… una cosa que aprendí en poco tiempo es como mienten los medios. Cuando veo en Costa Rica noticias sobre Argentina y al revés me doy cuenta del nivel sutil de engaños. Argentina no es una potencia económica ni un país desarrollado y Costa Rica es un país donde si hay miseria y donde la ecología está al servicio del dinero. Los dos países van en declive. En Costa Rica lo pude ver en estos diez años… en Argentina me cuesta porque uno nació ahí. Pero es lo mismo. Al final todos los países siguen el mismo pulso mundial ya que comparten el mismo sistema económico y muchas veces de creencias.

Durante estos diez años reafirmé lo que creía y me habían dicho otras personas… uno no puede decir que un país es tal o cual cosa por estar diez días en un hotel o vivir unos meses. Acaso conocemos a una sola persona en días o meses? no! claro que no… toma mucho más.

Sigo, a pesar de todo, con la esperanza de que las cosas cambien… aunque últimamente las cosas que pasan y las mentalidades me hacen creer que es mejor prepararse para el desastre para empezar de nuevo.

10 años

Digo que es poco pero en realidad es mucho, uno no recuerda de una todas las cosas que pasaron. Lo que si puedo decir con orgullo (para los que no les gusta que sean tan crítico! jaja) es que la otra vez pensaba en qué cosas hacen útiles a una persona en el mundo. Está el dicho que dice que todo hombre tiene que plantar un árbol, escribir un libro y tener hijos? no me acuerdo la última… la cosa es que no creo en los dichos, son muy relativos, pero en parte es cierto. A lo que voy es que para mi, ateo y panteísta como soy, tener hijos y compartir información es muy importante… influir en las personas de una manera positiva y que ayude a crecer. … hacer de una persona alguien feliz aunque sea por un momento, ayudarle en algo que parezca pequeño pero que desarrolle empatía, construir bases, eso es importante. Llegué a la conclusión de que si me palmara hoy mismo no me arrepentiría. Dejé mi granito. Claro! no quiero palmarme hoy y si es por elección quiero hacer muchas mas cosas antes de que me muera. Pero si creo que a pesar de ser una persona con un ritmo bastante particular he hecho algunas cosas buenas. Sobre todo no he jodido a nadie (salvo algunas cosas de las que me arrepiento enormemente pero de las cuales he aprendido y sigo aprendiendo) nadie es perfecto pero siempre trato de hacer lo mejor con las cosas que importan, a mi ritmo. Espero poder seguir cumpliendo metas de valor en los años que siguen.

Favaloro, la carta final

Muchas veces, hablando en Costa Rica sobre Argentina, tanto con Ticos como con gente de otros países me acuerdo del libro de Pinti “La Democracia Que Nos Parió”, al comienzo, en donde dice que los extranjeros se preguntan cómo fué que Argentina cayó en la crisis de principios del 2000. Naturalmente, como dice el libro… y la historia no-oficial, la crisis viene de antes, y este texto es un fiel reflejo del por qué no se va a ir tan fácil y el precio que nos cuesta. En este caso al perder gente como René Favaloro quién escribiera:

(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 –14,30 hs) Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.
Este era nuestro único contacto.
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.
Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.
Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!.
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.
Nuestro juramento médico lo impide.
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!
Sin duda la lucha ha sido muy desigual.
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.
Sí al retorno, sí al ana-ana.
“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.
“¡La leyenda, la leyenda!”
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos, René Favaloro.
Julio 29-2000 –14,30 horas.
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