La Democracia No Sirve

Mis entradas generalmente nacen a raíz de algún comentario o conversación que hacen que se me disparen las ideas y a pesar de ser así de espontáneas estas entradas me obligan a que cada cosa que pongo tengan como base algo de investigación. De hecho muchas veces borro cosas porque cuando las escribo sigo autocuestionándome y aplicando prueba y error… reviso fuentes. Eso me ayuda a mantener las cosas claras y con menos errores. Como todo quizás lo que diga ahora no sea lo que piense después pero eso es parte del proceso de aprender y errar, perfeccionarse. Lo que sigue a coninuación (debería mencionar de donde salen esos chispazos mas seguido) sale de una imagen publicada en Facebook por KC (omito el nombre completo por las dudas), pero adjunto la imagen:

Sin libertad de expresión no hay dmocracia

Es cierto, una parte importante de la democracia, del concepto es expresarse y siguiendo el método científico (aunque no creo que los griegos lo pensaran asi) es que las ideas sean debatidas y aprobadas si son buenas o descartadas si son malas. Es importante ver en esa acción de la democracia el mal concepto de la ley del mas fuerte. Las ideas no deberían ser descartadas por fuertes sino por ser no verdaderas. Yo siempre digo que malinterpretan a Darwin, es la ley del mas apto, no la del mas fuerte. ¿Qué quiero decir con esto y por que coño me fui de tema? No, no me fui de tema… a lo que voy y una de mis críticas contra la democracia es que si una idea es bien atacada, independientemente de su validez, puede ser descartada en el sistema democrático. Existen intereses y acá podemos ver escondido otro tema que es el mercadeo. Hoy día las ideas mejor mercadeadas ganan, independientemente de si son buenas o malas. La democracia es una de ellas.

Fallos, fallos everywhere

El cabildeo y el mercadeo tienen cientos de años. Quizás es una de las bases del poder, el “Hacer creer”. Si te hago creer una cosa y si encima intento eliminar todo foco de cuestionamiento obtengo un poder casi absoluto. Como argentino siempre me quejé de que si tuve la libertad de expresarme… pero después te crucifican por eso.

Pensémoslo mas práctico… nadie sabe qué defienden los políticos, por poner un ejemplo, muchas veces se vota por pequeñeces o por conveniencia. Es la idea que mejor se vende la que gana y muchas veces esta basada en medias verdades o directamente en mentiras. Si menciono por ejemplo las elecciones de ayer en México también podemos ver que mucha gente (población femenina) vota por una imagen. Es de terror.

Qué sabe el votante, por ejemplo, del calentamiento global. Aun el que vota por el candidato que promete reducir emisiones. El candidato no tiene la mas puta idea de como reducir emisiones en un mundo de consumo. Es contrario a lo que defiende… tomemos un ejemplo: en Costa Rica se estima que la flota vehicular crece un 10% cada año… cómo piensan nivelar una economía de consumo si solo en vehículos hay un aumento del 10% en emisiones? Ademas, siguiendo con Costa Rica… ¿cómo se espera medir esto si no hay mediciones de CO2 por falta de presupuesto?

Cuando yo veo por qué vota la gente por los gobernantes para mantener la democracia veo que cada persona, vota por sus intereses. Muchos lo hacen con verdadera convicción al fin y al cabo si hacen algo, trabajan en algo es porque creen en eso. Pero no se cuestionan los problemas y al final se vuelve a lo mismo.

El sistema democrático es viejo, data del siglo V antes de Cristo. El concepto prevalece, nunca es cuestionado. Ademas poner el poder en el individuo en una sociedad individualista es muy peligroso, sobre todo cuando las mayorías mandan porque quiere decir que siempre van a haber minorías relegadas.

La Mentira

Yo defiendo que para que los gobernantes se den cuenta del nivel de disconformidad una solución viable es votar en blanco. No estoy promoviendo gobiernos militares ni anarquía, simplemente votar en blanco. Que vean la disconformidad. Eso obligaría a que ellos se den cuenta de que las cosas tienen que cambiar. PERO… cómo son los comentarios sobre esto:

¿Es violentar un derecho que nos ha costado conseguir? Explíquenme cómo estoy violentando un derecho escrito en las reglas del país por expresar que ningún político me representa. Las generaciones anteriores lucharon por igualdad… o eso nos enseñan… yo no veo igualdad hoy día.

Si todos pensaran como vos se acabaría la democracia: entonces quiere decir que la democracia es tan débil y efímera que si un grupo de personas, incluso si no llegan pasar la mitad mas uno, no se manifiestan por x o y la democracia se acaba? ¿Qué tipo de lógica es esa?

Si queres mejorar las cosas es mejor convencer a la gente Justamente con esta entrada estoy haciendo eso y con mis preguntas… las cuales no tienen respuestas coherentes y siempre reciben pre conceptos como respuestas, disgusto o poca aceptación.

Un nuevo sistema

Volviendo al segundo punto… si, creo que hoy día si quisiera que la democracia se termine, no asi lo creia antes. ¿Por Qué?

Por el tema del cabildeo y el mercadeo, vivimos en una sociedad mercadeable. Si yo quiero y reconozco que es vital para mi existencia, la de mis allegados y la de todo el mundo en general que el planeta este bien y que mi salud, alimentación y educación estan intrínsecamente relacionadas con mi felicidad y la de otros es de extrema importancia que las personas a cargo de mantener esto esten capacitadas. Cosa que no ha sido satisfecha ya que en los últimos siglos el declive ha sido evidente.

¿Qué hacer?

A diferencia de otros artículos de opinión yo si tengo una solución basada en diferentes proyectos e información. Veamos, hay una dictadura que es inevitable … y antes de que me crucifiquen digo que es la naturaleza.

Sin aire nos morimos, sin alimento nos morimos, sin agua nos morimos, sin la atmósfera de nuestro planeta nos morimos,sin amor nos morimos. Si unos tienen y otros no (mayorías y minorías de vuelta) hay desigualdad, lo que lleva a enfrentamientos y guerras.

Las necesidades básicas tienen que ser satisfechas para todos. No existe cosa tal como la democracia si eso no se cumple. Ademas hay otra cuestión en el medio que es una falacia. No hay libertad.

Un sistema en donde realmente las cosas funcionen sería uno en donde no exista el dinero para empezar, y donde la democracia se reparta. El poder vendría no del individuo, limitado por la poca información que pueda absober (o le puedan vender) ya que es muy falibre. Vendría del conjunto de informaciones que reflejen el bien común. Esto se logra con un sistema mundial de recursos como el que propone el Proyecto Venus.

Ejemplos

Si no hay agua en una región se pueden considerar alternativas tecnológicas o directamente no poblar esa zona… depende de lo que hay, de la naturaleza y de nuestra tencnología… no depende de de una visión, no depende si cabildearon o si un decreto de hace veinte años dice que uno tiene la libertad de construir en el desierto o de si hacer una contrucción ahi es rentable para unos y problemático para otros. Un sistema de esas características SI es a la medida y no da pie a la corrupción. No digo que sea perfecto porque siempre hay errores, pero sería mucho mas efectivo que el actual.

El poder de cada uno resididría en las capacidades individuales de acuerdo a las disciplinas en las cuales tengamos amplio conocimiento (cosa que en conjunto con necesidades básicas completas y de acceso total harían que la gente se eduque mejor y se perfeccione sin intereses de por medio). Por ejemplo: qué tiene un diputado, sin conocimiento técnico que prometer sobre tal o cual puente, son los que tienen conocimientos técnicos los que deciden estas cosas. Y además tienen que tener amplios conocimientos ya que cualquier ingeniero puede decir que es viable poner una antena de alta tensión… pero una persona con sentido común, conocimientos de ingeniería social y otras cosas sabe, por ejemplo, que no debe ponerla cerca de donde habitan personas. Para un político, si eso da votos, genera ganancias a una empresa cercana, es un si, cuando debería ser un no.

Además, en un sistema en donde las cosas se mantengan libres de corrupción yo no tendría que preocuparme por luchar por mis intereses ya que en vez de perder el tiempo defendiéndome de intereses ajenos podría invertirlo en mejorar los intereses comunes.

De esa manera no habrían minorías, las necesidades básicas estarían satisfechas, no hay cabildeos, no hay mercadeo, no hay mentiras. Es un sistema abierto y participativo, cada quien poniendo lo mejor que sabe hacer cuando puede y cuando quiere. No hay democracia, hay un sistema que se alimenta de todos, no por igual sino de a uno a la vez con lo que cada uno pueda aportar.

Favaloro, la carta final

Muchas veces, hablando en Costa Rica sobre Argentina, tanto con Ticos como con gente de otros países me acuerdo del libro de Pinti “La Democracia Que Nos Parió”, al comienzo, en donde dice que los extranjeros se preguntan cómo fué que Argentina cayó en la crisis de principios del 2000. Naturalmente, como dice el libro… y la historia no-oficial, la crisis viene de antes, y este texto es un fiel reflejo del por qué no se va a ir tan fácil y el precio que nos cuesta. En este caso al perder gente como René Favaloro quién escribiera:

(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 –14,30 hs) Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.
Este era nuestro único contacto.
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.
Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.
Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!.
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.
Nuestro juramento médico lo impide.
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!
Sin duda la lucha ha sido muy desigual.
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.
Sí al retorno, sí al ana-ana.
“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.
“¡La leyenda, la leyenda!”
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos, René Favaloro.
Julio 29-2000 –14,30 horas.
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